Gestionar las actualizaciones
Posted on | julio 12, 2011 | 1 Comment
Hay usuarios que padecen la fiebre de las actualizaciones: sufren una especie de frenesí cuando se enteran que un programa que usan dispone de una versión más reciente. Cabeza fría y calma, una actualización nunca es urgente.
Esta es una situación que hay que saber gestionar:
Explicar al usuario el coste (tiempo de instalación, paro de funcionalidad, licencia) de la actualización.
Ponderar los efectos laterales: alguna funcionalidad que actualmente se usa puede no estar resuelta o ni siquiera aparecer en la nueva versión, cambios en el interfaz de usuario, etc.
Compatibilidad entre versiones distintas del mismo producto: hay que comprobar también que pueden convivir distintas versiones en la organización, no sea que la nueva versión cambie la estructura de datos y exija la migración de todos los usuarios.
Etcétera.
En muchos casos las actualizaciones descubren usos avanzados de la herramienta. Por supuesto siempre será más eficiente usar la nueva versión para estos usos, pero quizás, visto lo que se puede conseguir, se puede ingeniar una manera de conseguirlo también en la versión actual: una macro, un procedimiento de pocos pasos, una combinación de herramientas, … al fin y al cabo el negocio no ha cambiado, no han inventado nada nuevo, sólo una manera más rápida o directa de obtener algún resultado. Este enfoque puede proporcionar una ganancia de eficiencia a los usuarios a muy bajo coste.
Muchas organizaciones rechazan sistemáticamente las últimas versiones y solo migran a la versión anterior, considerada no solo estable sino totalmente consolidada. Es un enfoque prudente y perfectamente asumible en entornos de explotación. En entornos de desarrollo se puede adoptar una táctica más atrevida.
En cualquier caso al final se vuelve a lo de siempre: estudio coste vs. beneficio.
Comments
One Response to “Gestionar las actualizaciones”
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julio 20th, 2011 @ 10:00 am
Elemental amigo Ferré.
Es más, cuantas veces toda actualización forzada se debe a que los departamentos de IT se sonrojan de tener en su base instalada, ordenadores con Windows NT o con hardware obsoleto, que hace siglos que ya no tienen soporte oficial. La actualización o no es posible o es costosísima.
Bendita la hora que se inventó la virtualizacion!!!